La mayoría de conductores invierte más tiempo en elegir el color del coche que en pensar qué escribir en el cartel que el cliente ve primero. Esto es lo que poner en un cartel de recogida, lo que dejar fuera, y algunos errores que en silencio cuestan el trabajo recurrente.
Lo básico: qué escribir
Un cartel de recogida necesita tres cosas y solo tres: el apellido del pasajero, su inicial o nombre, y una señal visual clara que identifique qué reserva es (un color, un logo o un nombre de marca). Todo lo demás es ruido. El cliente busca desde lejos, a menudo con jet lag, y el cartel debe leerse en un segundo.
El formato que siempre funciona
"SR. GARCÍA" se lee mejor que "Sr. García". Las mayúsculas ganan a distancia porque no tienen descendentes que confundan la vista. Nombre completo centrado en el cartel, una o dos líneas máximo, lo bastante grande para verse desde toda la sala de llegadas. Si la reserva es para una pareja o familia, usa solo el nombre del titular, no una lista. "FAMILIA GARCÍA" funciona para grupos cuando el nombre principal es incierto.
Las reglas de la pantalla
Un cartel en teléfono o tablet se lee más limpio que el papel a distancia del terminal, pero solo si algunas cosas están bien. La pantalla debe permanecer encendida durante todo el aguante, sin excepciones. El brillo debe estar al 100 por ciento independientemente de la luz ambiental. El texto debe llenar la pantalla (sin UI de app, sin banners de notificación, sin icono de batería). La mayoría de apps de notas falla en las tres. Existen apps dedicadas que lo gestionan todo automáticamente. (La nuestra se llama PickUp Sign y es gratis en iPhone, iPad y Android.)
La despedida
Una vez que el cliente establece contacto visual, baja el cartel. No lo sigas sosteniendo mientras camina hacia ti, le obligas a releerlo de cerca, y eso resulta presuntuoso. Da un paso adelante, saluda por apellido, ofrece mano para la maleta (no para estrechar, a menos que él la ofrezca primero) y guíalo hacia la acera. El cartel ha hecho su trabajo. Que desaparezca.
Un cartel de recogida no es señalización. Es una promesa corta y visible de que el cliente es esperado y de que tú eres el conductor correcto. Mantenlo mínimo, mantenlo legible, y guárdalo en cuanto funcione.